martes, 10 de marzo de 2009

El gesto de la muerte

Un joven jardinero persa dice a su príncipe:
-¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar en Ispahán.
El bondadoso príncipe le presta sus caballos. Por la tarde, el príncipe encuentra a la Muerte y le pregunta:
-Esta mañana ¿por qué hiciste a nuestro jardinero un gesto de amenaza?
-No fue un gesto de amenaza -le responde- sino un gesto de sorpresa. Pues lo veía lejos de Ispahán esta mañana y debo tomarlo esta noche en Ispahán.





-Jean Cocteau-

4 comentarios:

jm dijo...

Pues eso, hay cosas de las que no se puede huir

Dante dijo...

La muerte es inevitable y no entiende de alternativas ni engaños.

malia dijo...

Dante, éste me ha gustado mucho y eso soy demasiado racional como para pensar creer en el destino, pero me ha parecido una manera orginal de mostrarlo.

Dante dijo...

Tienes razón en que es una muestra muy buena de expresar la idea del destino. Aunque no creamos en él sí que se nos antoja como posible cuando hablamos de la muerte, algo inevitable en el ser humano.